Onda Cero Podcast recupera la experiencia de Federico García Lorca en Nueva York con este podcast titulado Lorca en Nueva York, una producción estrenada el 18 de agosto de 2026 y dirigida, guionizada e interpretada por Alberto San Juan.
La voz de Alberto San Juan está acompañada por una banda formada por Claudio de Casas a la guitarra, Pablo Navarro al contrabajo, Gabriel Marijuan a la batería y Miguel Malla al saxo y los teclados.
Además de Alberto y los cuatro músicos que participan en la grabación, Yago Mendivil firma el diseño de sonido, mientras que Iván Pérez y Conchi Cejudo se encargan de la producción.
La primera decisión de la producción queda clara desde el comienzo: no hay un presentador que explique al oyente lo que va a escuchar durante todo el recorrido. Tras una breve introducción de San Juan, entra su interpretación y son los textos de Lorca y la música en directo los que conducen el episodio.
La estructura sigue el viaje del poeta. Aparecen Nueva York, Harlem, Wall Street, la multitud de la ciudad, la estancia en el campo y, finalmente, Cuba. No existen bloques radiofónicos convencionales, pero sí un recorrido reconocible que permite seguir la narración.
Aquí la voz ocupa un lugar central. Alberto San Juan interpreta los textos con un registro que se mueve entre la narración y la interpretación teatral. Los cambios de intensidad y las repeticiones adquieren especial importancia en los poemas, donde aparecen además otras voces.Uno de los ejemplos está en Oda al rey de Harlem, con la repetición de “¡Negros! ¡Negros, negros, negros! ¡Negros!”. Más adelante, varias voces participan en la repetición de “El amor está en los ojos de cristal definitivo”. Estos recursos aportan variedad a una producción basada fundamentalmente en una voz protagonista.
La música cumple también una función importante. La presencia de la banda hace que el acompañamiento tenga un peso mayor que el de una simple sintonía o fondo musical.
La duración es otro elemento a tener en cuenta. Es un contenido que requiere atención, especialmente por la densidad de los textos. Para quien busque un podcast para escuchar de fondo, puede resultar menos apropiado; para quien esté interesado en la literatura y en las producciones sonoras, la duración permite desarrollar el recorrido sin prisas.
Uno de los momentos centrales llega con Wall Street, donde la mirada de Lorca se dirige hacia el dinero, el crack financiero y sus consecuencias.
Después, el relato abandona temporalmente la ciudad y se traslada al campo, antes de regresar a Nueva York. Finalmente, el viaje continúa hacia Cuba, donde el episodio termina con Son de negros en Cuba y la repetición de “Iré a Santiago”.
Como producto de podcast, Lorca en Nueva York destaca por una apuesta bastante definida: convertir un material literario en una pieza sonora, apoyándose en la interpretación y en la música en directo. Su principal dificultad está en la propia naturaleza del contenido: una hora de textos de Lorca requiere una escucha más atenta que la de un podcast conversacional.
No estamos ante un programa que pretenda explicar a Lorca. Su intención es ponerlo en voz y sonido. Y en esa decisión encuentra su principal razón para ser escuchado.
Imágenes generadas con IA.
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