domingo, 1 de noviembre de 2026

Radiozaping 01-11-2026

Hay días en los que encender la radio o ponerse unos auriculares para escuchar podcast es una forma de detener el ruido de fuera y prestar atención a lo que realmente importa. En medio de tanta prisa, hay conversaciones que nos ayudan a comprender mejor nuestras emociones, a mirar de otra manera a quienes nos rodean o, sencillamente, a descubrir una canción que no sabíamos que estábamos esperando. Esta semana, el recorrido por nuestros espacios sonoros nos lleva de la psicología a la música, pasando por la educación, las relaciones personales y esas pequeñas contradicciones que nos acompañan toda la vida.

Poner nombre a lo que sentimos

Comenzamos con una cuestión que, aunque nos afecta a todos, no siempre sabemos cómo abordar: la dificultad para reconocer nuestras propias emociones. En la sección «La Ciencia» del programa A vivir que son dos días , de la Cadena SER, Pere Estupinyà y Javier Sampedro conversaban con el psicólogo experimental David Soto sobre la alexitimia. Esta condición, que afecta aproximadamente a una de cada diez personas, se caracteriza por las dificultades para identificar, describir y regular las emociones, y se relaciona con distintos problemas de salud mental.

La conversación nos recuerda que sentir no siempre significa saber explicar lo que nos pasa. A veces necesitamos tiempo, palabras y ayuda para entender nuestro mundo interior. Aprender a reconocer las emociones puede ser un primer paso para relacionarnos mejor con nosotros mismos y con los demás.

Psicolabis, episodio 84, «Las malditas expectativas».

Otra parada en este viaje por la mente humana nos la proponía Psicolabis, en su episodio 84, titulado «Las malditas expectativas». El programa abordaba esa tendencia a imaginar cómo deberían salir las cosas y el malestar que aparece cuando la realidad no coincide con lo que habíamos previsto.

Las expectativas pueden ayudarnos a planificar y anticiparnos, pero también pueden convertirse en una carga cuando confundimos nuestros deseos con certezas. El episodio planteaba algunas estrategias para dejar de exigirnos que todo suceda tal y como lo habíamos imaginado. Quizá parte de la tranquilidad consista, precisamente, en aprender a convivir con lo inesperado.

Entre supersticiones y sentido del humor

En Las tardes de RNE , Dani Gove dedicaba su sección «Lo bueno y lo peor» a las supersticiones más habituales, con la ironía y el sentido del humor que caracterizan su intervención.

La propuesta nos invitaba a preguntarnos si somos tan racionales como creemos o si, llegado el momento, también nosotros tomamos alguna precaución por si acaso. Porque, reconozcámoslo, hay hábitos que sobreviven incluso cuando sabemos que no tienen una explicación lógica. Quizá el humor sea la mejor manera de reconocer esas pequeñas contradicciones sin darles más importancia de la necesaria.

Hablar cara a cara sigue importando

En Hoy por Hoy , de la Cadena SER, el espacio «El Meollo» planteaba una pregunta muy ligada a nuestra vida cotidiana: ¿estamos hablando cada vez menos cara a cara? La lingüista Estrella Montolío, de la Universidad de Barcelona, participaba en una conversación sobre las consecuencias personales, físicas, psíquicas y profesionales de que buena parte de nuestras interacciones se desarrollen a través de internet.

Las herramientas digitales nos permiten mantener el contacto a distancia, pero conviene preguntarse qué ocurre cuando las conversaciones presenciales van perdiendo terreno. Mirar a alguien mientras habla, captar sus gestos o compartir un silencio son aspectos de la comunicación que no siempre encuentran su equivalente en una pantalla.

Cumplir años y hacer balance

El paso del tiempo es otro de los asuntos que aparecen en esta selección. Así, en el episodio 268 de Somos Estupendas, titulado «Cumplir años y sentir que la vida se escapa», se abordaba una sensación que muchas personas reconocen: mirar el calendario y descubrir que la vida no siempre avanza al ritmo que habíamos imaginado.

Cumplir años puede despertar el miedo a envejecer, pero también la frustración de no haber alcanzado determinados objetivos o la inquietud de sentir que algunas decisiones no pueden aplazarse eternamente. A ello se suma la conciencia de que las personas que queremos también envejecen.

Es una reflexión que invita a revisar las expectativas que ponemos sobre nuestra propia vida. A veces nos exigimos llegar a una edad con todo resuelto, como si existiera un calendario universal para alcanzar la felicidad. Quizá merezca la pena cambiar la pregunta: en lugar de pensar en todo lo que todavía no hemos conseguido, ¿por qué no detenernos también en lo que sí hemos vivido?

Las conversaciones que preferimos aplazar

Y si hay asuntos que nos cuesta abordar entre adultos, hablar de determinados temas con nuestros hijos puede resultar todavía más complicado. El pódcast Sobre (vivir) a la crianza dedicaba un episodio a la pornografía y a las conversaciones familiares que muchas veces se intentan evitar.

La reflexión partía de una realidad incómoda para algunas familias: tarde o temprano, los menores pueden entrar en contacto con estos contenidos, posiblemente antes de lo que sus padres y madres imaginan. De ahí la importancia de no dejar que el silencio sea la única respuesta.

Aprender a decir lo que pensamos

La educación emocional y las relaciones personales volvían a encontrarse en Más de uno, de Onda Cero. En su sección «Universidad de Padres», el filósofo y pedagogo José Antonio Marina abordaba la asertividad y cómo enseñar a los niños a afirmarse ante los demás.

La asertividad tiene que ver con expresar lo que pensamos y necesitamos sin renunciar a nuestros derechos, pero también sin pasar por encima de los demás. No es una habilidad que afecte exclusivamente a la infancia: aprender a defender nuestro punto de vista, poner límites y comunicarnos con respeto es un trabajo que puede acompañarnos durante toda la vida.

Lecciones que llegan con los años

Cerramos este recorrido por la psicología y el crecimiento personal con Ojalá lo hubiera sabido antes, un pódcast en el que Álex Rovira, Antoni Bolinches y Francesc Miralles compartían aprendizajes que les habría gustado comprender antes.

El episodio reunía reflexiones sobre la importancia de saber decir que no, dejar de idealizar a otras personas, construir la seguridad a través de la experiencia y aprender a vivir sin estar pendientes constantemente de la opinión ajena. También planteaba una pregunta interesante: ¿podemos anticiparnos a ciertos aprendizajes o necesitamos equivocarnos para comprenderlos de verdad?

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